martes, 8 de octubre de 2013

La Ofensiva Teoría del Big Bang (1a Parte)


Más allá del humor generado por los diversos comentarios que el doctor Sheldon Cooper de The Big Bang Theory lanza a fin de dejar en claro su superioridad respecto a sus ya de por sí escasos círculos de convivencia, la serie que hoy estrena su 7ª temporada teje entre líneas y muchas veces abiertamente una serie de alusiones cínicas a diversas prácticas discursivas que establecen un conjunto de ideas bien definidas: Estados Unidos is the place to be; si eres diferente, ¡debes cambiar! Y si eres mujer, eres un ramo de imperfección.

            El primer y más claro ejemplo de estas ideas es curiosamente el extranjero Raj Koothrappali, un doctor en astrofísica proveniente de la India que ha encontrado en la Unión Americana el paraíso de la libertad y lo deja bien en claro al verse en peligro de ser deportado a su tierra natal, “I don’t want to go back to India, it’s hot and loud and there are SO many people!” (s03e04). Las comodidades que su actual residencia le ofrecen a Koothrappali le llevan a revelar los peores supuestos escenarios de su terruño de origen, como aquella ocasión en donde se ve enfrascado en un pleito con Sheldon a causa de un escritorio. El doctor Cooper le advierte que recurrirá al uso de sulfuro de hidrógeno y gas de amoniaco para sacarlo de su oficina, pero el personaje indio no se siente amedrentado, pues según sus palabras creció en la India: “an entire subcontinent where cows walk in the street, and nobody has ever had a solid bowel movement” (s04e04). Otra de tantas alusiones no muy halagadoras hacia su tierra natal se dejan ver en las supuestas formas de resolver conflictos que se presentan entre sus coterráneos: al no ver Leonard y Howard la forma de acercar una chica a Dennis Kim (el niño prodigio, rival de Sheldon) para distraerlo de sus labores, Raj asegura que en la India esos asuntos se solucionan sumamente fácil: “Five minutes with her dad, twenty goats and a laptop and we'd be done” (s01e12)

            Pero las alusiones grotescas a “culturas ajenas” dentro de la serie no se limitan a los orígenes de Koothrappali, sino de todo aquel que es extranjero o propenso de ser estereotipado, tal y como ocurrió con Dennis Kim (antes mencionado), quien proviene de Corea del Norte (convenientemente para nuestra actualidad) y revela que a pesar de su genialidad perdió un año mientras su familia hacía un túnel para escapar del país.

            Otro aspecto de diferencias incómodas dentro de la serie es el perfil judío de Howard Wolowitz y la forma en que éste habla de sus ancestros como la historia de los padecimientos cardiacos entre otras muchas otras alusiones al estereotipo. Así mismo la madre de Wolowitz, (aunque no aparezca en pantalla) retrata al pie de la letra al estereotipo de la madre judía: una mujer fuerte, regañona, sobreprotectora al punto de considerarla intrusiva y autoritaria incluso hasta cuando sus hijos ya son mayores, además posee grandes facultades para la cocina[1].

            Para Sheldon Cooper la presión al cambio es ejercida desde el ámbito sexual. Desde su primer acercamiento con una mujer: Ramona Nowitzki, la estudiante parásito que busca reconocimiento a expensas de Cooper. Obviamente para el resto de su círculo este asunto es menos que obvio ya que todos ellos comienzan a teorizar esperando encontrar un elemento sexual en su nueva relación con la chica que le lleva de cenar. Penny es la única que hace la pregunta abiertamente: “You know, like what’s his deal? Is it girls? Guys? Sock puppets?” (s02e06). La llegada de Amy Farrah Fowler al círculo de Sheldon intensifica esta presión a través de los comentarios directos por parte del resto de sus amigos, además de la directa intervención de Amy para generar los cambios más radicales e ilógicos al interior de la vida personal de Sheldon, tales como sortear su fobia a los gérmenes (de las manos e incluso de la boca después de su primer beso) y su supuesta absoluta reticencia para bailar: “Penny, while I subscribe to the many worlds theory which posits the existence of an infinite number of Sheldons in an infinite number of universes, I assure you that in none of them am I dancing” (s03e03). Amy lo logra en el capítulo The Agreement Dissection en donde Bernadette y Penny entrevistan a Sheldon, quien les informa que es un excelente bailarín ya que cualquier cosa que él aprende la ejecuta con maestría. La presión sobre Cooper alcanza su máximo nivel cuando descubre que debe lidiar con sentimientos tan mundanos como son los celos, provocados por Amy al salir en una cita con Stuart, dueño de la tienda de comic books. Sheldon como es usual no acepta la posición en la que se encuentra y describe el malestar a su manera: “The thought of you sitting in a darkened theatre with a character like Stuart is repellent” (s05e10).


REFERENCIAS

1.- http://centrodeartigos.com/revista-digital-webidea/articulo-revista-7944.html

lunes, 7 de octubre de 2013

Palomitas Verdugo


Tal parece que el adagio “la ignorancia hace la felicidad” cobra fuerza día con día a pesar de las crecientes facilidades que la tecnología provee en torno a la comunicación. El llamado “smartphone” otorga al humano la ventaja de ser informado cuando un mensaje ha sido enviado y de corroborarle el correcto arribo de dicho mensaje a su destinatario. Incluso le da la fecha y hora en que su potencial interlocutor estuvo disponible a través de este medio.

            Lo que el humano en pareja hace con esta gran cantidad de información se puede reducir a una idea simple: Dos palomitas, ¡merezco una explicación!

            El Cyber Psychology and Behaviour Journal llevó a cabo un estudio que reveló la presunta disolución de 28 millones de parejas derivados del uso del programa de mensajería instantánea Whatsapp.

            Ésta es una afirmación bastante boba puesto que no es la aplicación en sí lo que pone el fin definitivo a una relación de pareja, pero una situación idiota creada a partir del mal uso de dicha aplicación vaya que sí es capaz de poner a temblar hasta al matrimonio Griffith-Banderas. La verdad es que somos lo suficientemente cobardes e indolentes como para adjudicar tanto poder a unas cuantas líneas de programación. De hecho el proceso se lleva a cabo de la siguiente manera:

            El usuario A envía un mensaje al usuario B. El usuario A es informado a través de su dispositivo electrónico que su mensaje llegó a la red y posteriormente al equipo del usuario B. El usuario A (en el mejor de los casos) deja pasar un cierto tiempo para recibir una respuesta. Una vez que el usuario A no recibe razón hace un segundo intento de comunicación informándole al usuario A que ya le había enviado un mensaje previamente. El lapso de espera posterior a este mensaje se acorta considerablemente y el usuario A comienza a hacer especulaciones por escrito, mismas que envía al usuario B. Cabe destacar que dentro de estas especulaciones se encuentran al menos un argumento (no comprobado) que teoriza en torno a la falta de respuesta del usuario B incluyendo información como horas de envío de mensajes, tiempos de espera, horarios de conexión y una que otra alusión a la posible “desgraciadéz” del usuario B en caso de comprobarse que su falta de respuesta se deba a una o varias infidelidades, todas cometidas en el intervalo comprendido entre el primer y último mensaje. Una vez que el usuario B accede a estos mensajes… las explicaciones sobran.


            Prueba de la cobardía e indolencia antes mencionadas es la innovación de las rupturas de pareja como “consecuencia del uso” de estos servicios. Cobardía por parte de aquellos que no colocan por delante la insensatez de sus parejas antes de tachar como un error el haber hecho uso de una aplicación como Whatsapp e indolencia por parte de los que hacen uso de estas facilidades a manera de un económico espía que delata “todos” los movientos de la persona agregada, a fin de un buen día toparse con ese resbalón (sobre la cama de otr@ o el cofre de algún vehículo a más de 30km/h) que le de muerte a una relación atormentada por las dos palomitas.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Increase YouTube Audience


Increase the audience on your video blog or YouTube channel by adding spanish subtitles to your videos. Did you know that Spanish has around 528 millions of native speakers? Studies consider that by 2030 Spanish will be the second most spoken language around the world and by 2045 it will be the first. Plus, just below English and Mandarin, Spanish is the third most important language on the internet!

Get to more people without wasting precious time translating, synchronizing and incorporating subtitles. I'll do it for you!

Just send an e-mail with a little description on your video, what public is it aimed at and what are your expectations on the translation (if you want it to be formal, informal, friendly, precise, etc.)

Also include an URL where the video is hosted so the timing of the subtitles can be measured.

And finally, specify what type of file is more convenient for you: plain text (.doc or .txt), subtitle file (.srt). Or, in case you want it, the subtitles could be placed and pasted to your video so all you have to do is just download your video, converted, subtitled, ready to post!


Check my YouTube channel: Gabrielle Nevermore

Got to put your heart on the line, if you want to make it right” MJJ